EL TESORO

 

Un hombre pobre sabe un dia por su padre a punto de morir que hace anos un oficial de la armada enterro un tesoro cerca del gran arbol de mangos al borde del rio.

A penas el padre fue enterrado, el pobre hombre corre a ver al jefe del pueblo y le pide que le venda una parcela del terreno cerca del rio conteniendo el arbol de mango.

El jefe del pueblo le mira largo rato y le dice :
- Estas seguro que quieres comprar esa parcela de tierra ?
- Si.
- Bueno ! Ve entonces a hablar con el dueno; y le indica el nombre y el lugar donde vive esa persona.
El pobre hombre se dirige corriendo y encuentra al rico comerciante dueno de la parcela.
- Quieres comprarme ese pedazo de tierra no cultivable y aveces inundada ? - se asombra este.
- Si.

El comerciante es un comerciante.
- Yo no soy un vendedor. - responde secamente.
El pobre hombre se decae.
- Yo la necesito. Te dare todo lo que poseo, mi padre acaba de morir; yo heredo sus vacas y su casa, y un buen pedazo de tierra.

El comierciante no puede creer que vaya a hacer un negoci asi de bueno !

Hace cara de dudar; como si el separarse de su querida parcela le arrancara el corazon.

- Eres un gran negociante, me inclino, firmame a hora un papel en donde diga que me dejas la herencia de tu padre, y yo te doy el acta de propriedad de la parcela con el gran mango.

El negocio se realiza inmediatamente; cuando los dos partes estan convencidas cada una de haber hecho un gran negocio, nada se hace esperar.

El pobre hombre, ahora mas pobre que antes, pero con el corazon lleno de esperanza va a su querida parcela y la encierra, luego pone un letrero "propriedad privada, prohibido entrar".

Y entonces empieza a escabar y escabar, el dia y al dia siguiente continua.
Ningun tesoro.
Siempre valiente escaba mas y mas.

La noticia corre por todo el pueblo, y como el hombre escaba, duerme y come en el mismo sitio, a fatta de casa, la historia de un tesoro escondido se difunde.

Las semanas pasan y el hombre escaba todavia, volviendos cada dia mas afiebrado ! El invierno comienza a aparecer. pronto sera imprudente dormir al aire libre. Que importa ! Escabemos mas !

Al cabo del tiempo todo el pueblo se apiada del pobre, todos se preocupan por el viendo los primeros frios.

La historia llega a oidos del Rey. Este siendo devoto se conmueve oyendo la historia. Queriendo permancer disreto una noche se dirige en incognito a la parcela, y ve al pobre hombre durmiendo al labo de un gran hueco.
El Rey saca de su bosa una centena de monedas de oro y las lanza al hueco; luego se va. Lo que lanzo fue una verdadera fortuna.

Un tiempo despues el Rey pregunta por el propietario de la parcela.
- Encontro al fin el tesoro ?
- No senor - le respondieron; el escaba todavia. Es un loco !

El Rey queda estupefacto. El le dejo una fortuna a ese individuo y este escaba todavia ! Decide entonces ir y verificar por el mismo. De nuevo en incognito, en plena noche, se dirige cerca de la parcela. Pero esta vez no hay nadie que duerma. La luz es talvez debil, pero ahora una enorme escabacora escaba en lugar del hombre. El Rey salta la barrera, corta el contacto de la maquina y se dirige al medio-loco que mira boquiabierto.

- Yo se que haz encontrado suficientes monedas de oro como para vivir el resto de tus dias bien confortablemente. Por que escabas todavia ?
- Pues precisamente porque encontre una centena de monedas de oro, es que continuo a escabar; seguro que hay otras, muchas mas otras, mi padre tenia razon hay un tesoro enterrado aqui esas monedas me lo confirmaron definitivamente.